La propina pendiente
Natalia pide una pizza para una noche tranquila a solas, y el repartidor le hace notar que olvidó la propina. No tiene efectivo a mano — pero tiene algo mejor.
Este sitio contiene ficción erótica literaria destinada exclusivamente a lectores adultos. Todos los personajes y acontecimientos son completamente ficticios, y todos los personajes son adultos. Al continuar, confirmas que tienes al menos 18 años y que ver este tipo de material es legal en tu lugar de residencia.
Natalia pide una pizza para una noche tranquila a solas, y el repartidor le hace notar que olvidó la propina. No tiene efectivo a mano — pero tiene algo mejor.
Una avería en la carretera nocturna, el coche del parco Antonio que los recoge y un motel de carretera para dos.
Un fin de semana de acampada junto a la hoguera: Camilo, el único soltero del grupo, acaba en la tienda de Natalia y su marido.
El bochorno del mediodía, una playa desierta y un joven socorrista cuya sombra cae sobre la toalla de la esposa que toma el sol.
La sala a oscuras de un cine, la última fila y las reglas que la pareja se atreve a romper en plena sesión.
Un experimento atrevido con un absoluto desconocido, invitado a través de un anuncio, que asusta y seduce al matrimonio a la vez.
Los límites quedan borrados del todo: la esposa vuelve del bar con un desconocido y el marido ocupa su lugar habitual de observador silencioso.